Cómo Kangol Perú se mueve en el mercado con una estrategia de marketing omnicanal

Cuando uno observa cómo las marcas internacionales se adaptan a mercados locales, siempre llama la atención la manera en la que gestionan su presencia en todos los frentes. En el caso de kangol peru, he podido notar, tanto como consumidor como desde mi mirada de alguien que sigue de cerca los temas de consumo y regulación, que la marca no se queda con un solo canal de contacto.

La primera vez que supe de Kangol en Perú fue en redes sociales. Me apareció un anuncio con la típica boina kangol peru, ese producto icónico que todos reconocemos por la silueta y por la historia detrás de la marca británica. Lo interesante fue que el anuncio no estaba aislado: al día siguiente, mientras buscaba algo totalmente diferente en Google, me salió la misma campaña en banners de display. Es decir, ahí ya estaba viendo cómo la marca integra publicidad pagada, redes sociales y buscadores.

Después, decidí entrar a su sitio oficial y la experiencia fue bastante clara: fotos limpias, descripciones simples y, lo más importante, el carrito de compras funciona bien. No tuve que hacer malabares para terminar la compra, algo que parece obvio pero no siempre pasa. Además, lo combinan con promociones exclusivas online que no vi en tiendas físicas, lo que da ese empuje extra para decidirte a comprar ahí.

Lo otro que me llamó la atención es la forma en la que manejan el canal físico. En algunos centros comerciales vi stands donde no solo venden gorras y boinas, sino que también posicionan accesorios. Ahí es donde uno entiende que la estrategia omnicanal no se trata solo de tener una página web, sino de hacer que el consumidor reconozca los mismos mensajes, el mismo estilo de marca y hasta las mismas colecciones tanto en la tienda física como en Instagram o en un anuncio digital.

Un detalle curioso es cómo conectan lo online y lo offline con sus promociones cruzadas. Por ejemplo, vi un código QR en un póster físico que te llevaba a la tienda online con un descuento. Eso parece sencillo, pero es justamente la clave para enganchar a los consumidores que, como yo, a veces quieren probarse primero la kangol gorro en persona, pero terminar comprando en línea porque ahí encuentras la talla o el color que no estaba disponible en el local.

Cómo Kangol Perú se mueve en el mercado con una estrategia de marketing omnicanal

Otra cosa que me parece inteligente es la colaboración con influencers peruanos, especialmente en TikTok e Instagram. He visto microinfluencers de moda urbana mostrando looks con la boina Kangol o con gorros deportivos, y lo hacen de manera bastante natural, como parte de su outfit del día. Eso genera confianza, porque no se siente forzado. Y, cuando vas al perfil de esos creadores, hay links directos a la página oficial, reforzando la conexión entre recomendación y compra inmediata.

Ahora bien, no todo es perfecto. Algo que me parece que todavía podrían ajustar es la experiencia de seguimiento de pedidos. Cuando compré en línea, la confirmación llegó al instante, pero la información del tracking fue un poco escasa hasta el momento de la entrega. Creo que un consumidor que está acostumbrado a plataformas más grandes como Amazon o incluso tiendas locales de fast fashion espera más detalle en ese proceso. Si Kangol Perú quiere llevar su omnicanalidad al siguiente nivel, ahí debería reforzarse.

También me pasó que en la tienda física no todos los vendedores estaban muy familiarizados con las promociones vigentes online. Pregunté si aplicaba un descuento que había visto en la web, y no supieron responderme en el momento. Al final me lo resolvieron, pero eso muestra que todavía hay una brecha de información entre los diferentes canales.

Aun así, en términos generales, la estrategia se siente coherente. No se trata de bombardear al cliente, sino de estar presente en diferentes momentos: cuando navega en redes, cuando busca en Google, cuando camina en un centro comercial y, finalmente, cuando decide comprar. El reto está en que esa presencia se sienta uniforme, con la misma calidad y con la misma claridad.

Personalmente, creo que Kangol en Perú ha logrado entrar en la cultura urbana y juvenil no solo por el producto en sí, sino porque entiende que el consumidor de hoy quiere opciones: ver en físico, comparar online, comprar donde le quede más cómodo y sentirse acompañado en el proceso. Y en ese camino, la omnicanalidad que aplican se convierte en su mayor fortaleza, siempre y cuando sigan puliendo los pequeños detalles de integración entre lo digital y lo presencial.